¡Adiós pañales! para niños no verbales. Parte 2

¡Adiós pañales! para niños no verbales. Parte 2

Continuamos con los puntos que nos queda por presentar del pasado Webinar sobre el «potty training» que hizo Cristina para la gran comunidad que formamos en Método VICON. Os recordamos por si acaso, que tenéis el vídeo íntegro en nuestro perfil de Facebook, como os dijimos.

Tenéis aquí la primera parte, para recordar que nos quedamos en el punto 12. El que hace referencia a unas ayudas que podemos utilizar para facilitarnos el momento. Para que así, podáis entender los siguientes puntos que os relatamos.

13. ESCAPES FUERA DEL BAÑO

Si se lo hacen no se les debe reñir, ni castigar, ni producir ningún momento de estrés, aunque parezca mentira tenemos que decir “pipi” enseñándole a identificar lo que está haciendo y poco a poco acompañarlo al baño aunque luego tengamos que limpiar todo el camino. Procederemos a la sentada como si fuera incidental pero mirar estas oportunidades como lo que son, momentos en los que ellos van a poder saber lo que significa pipi de primera mano, la mejor manera de aprender que tienen y con el acompañamiento adecuado y sin castigos ni alteraciones por nuestra parte. Involucramos al niño en el cambio de ropa para que realmente comience a ser consciente que compensa pedir pipí o ir a hacerlo antes que perder todo ese tiempo limpiándose y cambiándose.

14. NIÑO TAMBIÉN SENTADO

También es muy importante puntualizar que es recomendable que los niños aprendan este hábito sentados, porque luego nos ayudará al proceso de defecación o de caca. Si no tendemos a tener niños que hagan caca de pie, porque no olvidéis que tenemos niños muy literales y que les cuesta hacer cambios en el aprendizaje una vez interiorizado, así que ahorrando unos pasos y aprendizajes intermedios ayudaremos a nuestros niños a aprender este hábito sentados. Incluso utilizaremos su mano para bajar el pene y que ellos mismos lo sostengan para que no se habitúan a que seamos nosotros los que tengamos que hacer la sujeción por ellos.

15. PRIMERO ES LA ORINA, Y DESPUÉS, LAS HECES.

No es lo mismo el control de esfínteres de pipí que el control de esfínteres del caca, aparte de que son músculos diferentes volvemos otra vez a la reflexión de antes el pipí para que salga tenemos que relajar pero cuando hablamos de la caca hay una cadena de músculos que nos ayudan a empujar y hacer caca. Y ahí me gustaría entrar en un punto muy importante: tenemos que controlar el estreñimiento de nuestros niños para que este proceso sea lo más suave y relajado posible. Si nuestro niño no tiene problemas para ir al baño es importante que la dieta no varíe en tiempos ni cantidad, que sea abundante en líquidos, y que si optáis por introducir las heces también, incluyáis verduras o alimentos que favorezcan ir adecuadamente al baño como semillas de lino, aloe vera… sin que el peque haga presión, pero en cualquier caso, debéis entender que hay que darle tiempo para entender la dinámica, y que por cuestión de repetición, es más fácil que entienda primero el hacer pipí. Un niño que está en un proceso controlado de defecación debería ir al baño entre una o dos veces al día. Lo mismo nos puede pasar con la diarrea y poder descartar intolerancias alimenticias y poder controlar esa edificación antes de este proceso adaptación al ir al baño porque sino hay variables que están jugando en nuestra contra y tenemos que tenerlo todo a favor familias.

Primero atenderemos a todo lo relacionado con el control de esfínteres urinarios del pipí para luego pasar al proceso de defecación.

Cuando hablamos de defecación y a veces mucho más fijos tenemos los horarios ¿Cuándo debemos llevarlo? Pues unos 10 minutos antes de la hora estimada de evacuar (es decir si suele hacer caca a las 11:30, sobre las 11:20 horas) de tal manera que le demos tiempo para relajarse. También es aconsejable echar algo de papel antes de hacer pipí y/o defecar, puesto que algunos niños se asustan cuando oyen las heces caer o ante el contacto del agua al salpicar.

16. ESTREÑIMIENTO

Pero qué pasa cuando no existe esa regularidad en la defecación, cuando tenemos el famoso Estreñimiento.

Es importante intentar prevenir y tratar este estreñimiento. Hay que facilitar que el niño haga caca: si pide un pañal, se lo ponemos; si se lo hace encima, lejos de reñirle lo tratamos con naturalidad, exactamente igual que con el pipi. Es importante seguir una dieta rica en fibra (legumbres, galletas y macarrones integrales o con fibra, frutas y verduras…) y quizá tomar algo más de agua, pero cuando el problema está establecido, probablemente no será suficiente. Ante un problema puntual, si lleva tres días sin hacer nada, puede ser útil un supositorio de glicerina. Pero si hemos de recurrir al supositorio con demasiada frecuencia, es mejor administrar un laxante cada día. El que le recete su pediatra, que normalmente será un laxante seguro y no irritante. Algunos niños necesitan tomar laxantes durante meses para conseguir una deposición diaria o casi diaria sin esfuerzo.

Un caso extremo tenemos la Encopresis…

A veces se forma una gran masa de caca seca, un fecaloma, que no sale nunca (o, cuando sale, ya se ha formado otra nueva). El fecaloma irrita la mucosa rectal, que reacciona produciendo mucosidad que sale mezclada con un poco de caca líquida. Al niño se le escapa, se lo hace encima, y los padres pueden creer que tiene diarrea, cuando en realidad es un grave estreñimiento. Hay que evacuar completamente el recto, normalmente con lavativas –no caseras, sino siguiendo las recomendaciones del pediatra–, porque los supositorios dejan de ser efectivos cuando el recto está dilatado.

17. TOCAMIENTOS.. 

A veces nos encontramos con niños que tienden a tocarse durante esos momentos de ir al baño, es muy natural cuando descubrimos unas partes que normalmente están ocultas y aparece ese proceso de descubrimiento, así que intentemos no añadir una tarea más a este proceso y tratarlo con naturalidad. También tener en cuenta que cuando el pene está en erección hay más dificultades de hacer pipí así que son aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de sutilmente reconducir estas conductas. También nos encontramos con niños que tienen a meterse el dedo por el culito y empezamos a ver que en muchas de esas ocasiones son síntomas de estreñimiento, donde el final del ano está más reseco, y produce picor así que tener en cuenta poner cremas, aceites y volver a controlar todo el tema de el estreñimiento vuestros hijos para que no tengamos un problema añadido por ese camino.

Resumiendo… Entendemos cómo es la musculatura, que necesitamos un tono muscular adecuado y desarrollado, que la actividad tiene que ser relajante y atender a los indicadores, nosotros también tenemos que transmitir esa relajación para ayudar a relajar y producir ese momento de liberación de orina, que el momento de habituación al baño se tiene que asumir, que tenemos algunas ayudas como el agua, como ejercicios de relajación y que tenemos que ayudar con los tiempos de espera. Que no tenemos los mismos procesos en el control del pipí y de caca y que vienen a tiempos diferentes así que atenderemos primeramente al de pipí y mientras miraremos todos los problemas añadidos en la defecación.

18. ORINAL SI, ORINAL NO

Teniendo en cuenta las dificultades de generalización que presentan nuestros niños con autismo, con dificultades de comunicación pasar por el orinal puede alargarnos el tiempo en asumir el proceso de hacer pipí en el váter. El hecho de hacerlo con el orinal en cualquier sitio no es enseñarle adecuadamente donde se hacen estas actividades.

Sólo hay algún caso concreto en los que recomendamos introducir el orinal. Cuando encontramos niños rígidos que han seleccionado, que han identificado un lugar en concreto en la casa, detrás del sofá, detrás de la puerta para hacer siempre el pipí, podemos utilizar en esos casos el orinal posicionado en ese lugar favorito para desarrollar la habilidad allí y luego poder poco a poco ir trayéndola al baño. También en los casos donde hay fobia al baño, solo en estos casos es cuando recomendamos el uso del orinal, cuando la rigidez a nivel espacial, cuando los niños tienen miedo o fobia al baño es cuando recomendamos hacer un paso intermedio porque tenemos una dificultad añadida y no es posible trabajarlo todo al mismo tiempo, siempre buscando esa relajación del niño.

19. PRIMERO DE DÍA Y, DESPUÉS, DE NOCHE

No se aconseja retirar el pañal de día y el pañal de noche al mismo tiempo, son procesos diferentes y consideramos más oportuno retirar primero el pañal de día y una vez transcurridas dos semanas sin escapes durante el día, y mirando indicadores intentar retirar el pañal durante la noche. Muy importante el ejercicio físico y seguir con el proceso de beber agua, no justo antes de ir a la cama pero sí durante el día.

Algún indicativo que nos podría decir que está preparado para dejar el pañal de noche es si el pañal aparece seco alguna noche o incluso una gran mayoría de noches. Es importante porque lo contrario va a suponer cortarle el sueño para acudir al baño constantemente y necesita descansar y estar relajado. Aquí sí es importante y ayuda hacer un registro, de ahí que los períodos más aconsejables para ello sean las vacaciones, puesto que nuestro sueño como adultos puede verse alterado.

¿Y QUÉ PASA CON LA ENURESIS?
La definición de enuresis nocturna es “hacerse pis en la cama al menos dos veces por semana, después de los cinco”. Es decir, antes de los cinco años, o cuando sólo ocurre una vez por semana, ni es enuresis ni es nada.

La mayoría de los niños consiguen controlar plenamente el pis y la caca sobre los tres/cuatro años, aunque hasta unos años más tarde puede que, muy de tarde en tarde, se les escape la orina en momentos de tensión o despiste. Si se hace pis en la cama antes de los cinco años, o solo una vez a la semana, no se considera enuresis. Muchos consiguen controlar la orina por la noche casi al mismo tiempo que durante el día. Pero otros muchos tardan varios años. Tengamos en cuenta que este proceso Es el de un niño típico y nosotros tenemos una realidad bien diferente, generalmente asociada a una inmadurez tanto del lenguaje y la comunicación como a nivel fisiológica, y a veces no tenemos esas dificultades y nuestros niños controlan a la perfección esta habilidad pero es muy normal que estos procesos naturales o típicos se dilaten en el tiempo en casos con discapacidad creo que es la  razón por la que estáis todos aquí hoy conmigo.


¿Por qué mi hijo aún se hace pipí en la cama? En realidad, la enuresis es normal. Simplemente, unos niños tardan más que otros. Suele haber un componente hereditario. El niño no lo hace a propósito, ni por comodidad, ni por falta de interés, sino porque no puede evitarlo. Jamás hay que ridiculizarlo. Se han usado algunos fármacos para tratar la enuresis; su eficacia tampoco es una maravilla. Yo no usaría un medicamento con posibles efectos secundarios para un “problema” tan leve. Hoy en día en cualquier tienda venden pañales para niños de cualquier edad. Eso ha ayudado a muchos niños y adolescentes a darse cuenta de que no son, ni mucho menos, los únicos que se hacen pipí en la cama.

20. FOBIAS/MIEDOS

Hemos hablado antes… que el entrenamiento del control de esfínteres es un desafío que asocia a menudo diversos problemas (retraso madurativo, enuresis nocturna, y el rechazo al uso del baño) y retrocesos temporales asociados con diversos acontecimientos en la vida de los niños (conflictos familiares como un divorcio, el nacimiento de un hermano, una mudanza…etc). Tanto unos como otros, son una parte normal del proceso de formación y su aparición en vuestros hijos no constituye un fracaso.

Pero en el caso de que se detecten fobias o miedos intentemos trabajarlos fuera de estos momentos de baño/váter en momentos mucho más controlados, momentos en el que él va a estar más receptivo. Normalmente el trabajo con fobias y con miedos no se suelen superar cuando se trabajan en el mismo momento que suceden sino en momentos más controlados donde se provoca una visualización a posteriori del momento cuando estamos más distendidos y relajados. 

21. FELICITACIONES CON MEDIDA

En cuanto a los elogios, debemos medir también nuestras reacciones positivas. Una reacción demasiado efusiva, puede poner una presión en nuestro hijo por querer hacer las cosas bien que es totalmente innecesaria. También es importante que la vida de la familia no gire en torno al momento del váter, que no sea tema continuo de conversación, que no sea lo primero que pregunten abuelos y tíos cuando ven al niño. Puedes felicitarle por sus avances, pero sin pasarte, no lo conviertas en una especie de rito de iniciación, evita frases tipo: “Ahora ya eres un niño mayor”.

Cuanto más exagerada sea la felicitación, más doloroso será el fracaso si ocurre. Cuanto más fabuloso se nos representa el éxito, más doloroso nos resulta el fracaso; y los “fracasos” en este proceso van a ser inevitables y frecuentes. Así que también os digo más… No tengas miedo a retroceder. Si empezáis y sentís que no es el momento de tu hijo, no pasa nada por volver a ponerle pañales. Su tiempo llegará, y con paciencia y cariño llegará de manera no traumática. Si no ha habido grandes expectativas, probablemente no le importará.

22. CONDUCTAS COMUNES Y DENTRO DEL PATRÓN DE DESARROLLO

En esta época, los niños hacen cosas raras de las que no hay que reírse y por las que no hay que reñirle.

  • Algunos avisan justo después de hacérselo encima.
  • Otros lo hacen en el suelo, justo al lado del orinal.
  • Muchos se esconden para hacer caca, por ejemplo detrás de una cortina, con o sin pañal (saben perfectamente que la van a hacer, no es que “se les escape”. Pero una cosa es saber que vas a hacer caca, y otra cosa es hacerla en el váter). Muchos, no sé por qué, tienen la costumbre de enrollarse dentro de la cortina.
  • Otros, durante una temporada, necesitan un pañal para poder hacer pis o caca. Algunos niños, estando en la playa desnudos, exigen un pañal porque si no no pueden hacer pis.
  • Otros se creen durante meses o años en la obligación de pedir permiso para ir al baño cada vez que tienen pipí.

En cualquier caso, recuerde siempre que no lo hace para fastidiar… y que ya falta muy poco. Y cuando nos encontramos con niños realmente rígidos es muy importante darles mucho tiempo y aunque no tengamos todavía conseguido el control de esfínteres limitar el cambio del pañal siempre en el baño para por lo menos ir trabajando a nivel espacial y de hábito en la familiarización con el entorno. Tener en cuenta que todos los niños acaban adquiriendo el hábito de ir al baño a no ser que haya problemas asociados físicos,  siempre conseguimos quitar el pañal aunque haya problemas de comunicación tarde o temprano.

Resumiendo y recapitulando ambas publicaciones en este blog. Tenemos muy claro cómo ese proceso del control de esfínteres, del pipí y de la caca, del día y de la noche, problemas asociados que tenemos que tener en cuenta, apoyos que podemos dar en paralelo o en el propio momento, los horarios y las rutinas que nos ayudarán a conseguirlo, toda la comunicación concreta que tenemos que implementar, los apoyos visuales que nos ayudarán en cada uno de los espacios a entender todas las rutinas, e ir introduciéndose a rutinas paso a paso, cómo tenemos que hacer ese programa de recompensas, comedido sin generar demasiadas expectativas, asumiendo fracasos y retrocediendo si es necesario, todo el sistema de registros que nos pueden ayudar a entender cómo es nuestro niño incluso a generalizar esta habilidad en distintos cuartos de baño.

Que lo tenemos que hacer en equipo, familia, escuela y terapeutas y con decisiones coherentes centradas en el niño y en su momento, en sus habilidades  y en sus necesidades no en las nuestras. 

Con estas entradas en el blog del Método VICON esperamos que hayáis podido sacar aspectos en claro y hayáis resonado con alguna de las partes y que os hayan entrado muchas ganas de hacerlo pero de manera relajada y respetuosa con vuestros pequeños. 

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Gracias por acompañarnos siempre… Ahora bien, ¿cuál será el siguiente webinar? ¿de qué os gustaría que habláramos?

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