¡Adiós pañales! para niños no verbales. Parte 1

¡Adiós pañales! para niños no verbales. Parte 1

publicado en: Método VICON | 0

Vamos a tratar la temática del «potti training», de los pañales para nuestros niños no verbales, en varias entradas para este blog. Debido a que sabemos que es un tema que os preocupa y muchas veces, os ocupa mucho tiempo.

Por ello, queremos dejar plasmado los puntos más relevantes que contó Cristina el pasado Webinar del Método VICON, que si lo queréis ver podéis verlo en nuestro perfil de Facebook aquí.

Así pues, os lo vamos a presentar por puntos para que se quede todo bien sujeto… ¡Empezamos!

  1. DEJAR EL PAÑAL

Sí, dejar (no quitar). De hecho siento deciros que ellos no “aprenden” a controlarlos como tal, es un hito madurativo como puede ser empezar a caminar.

Pero si aún así queremos tener éxito no queda otra que hacerlo cuando el pequeño esté preparado independientemente de la estación del año, de cuando nos venga bien, no tiene que ver nada con nuestro momento sino con el suyo. Por diferentes motivos, son muchos los padres que se ven obligados a empezar una operación pañal en el primer verano después de que su hijo cumpla dos años. Por la presión de la escuela infantil, por la presión social o familiar y, por supuesto, por la presión de que entren al colegio sin pañal. Como sabemos, la maduración y el desarrollo de los niños cambia mucho en poco tiempo, sobre todo en los primeros años de vida. Es muy importante también hacerlo en equipo. Así que ponte de acuerdo con la escuela infantil y vuestros terapeutas para llevar la misma línea en lo referido a la retirada del pañal. Que nuestro hijo note confianza también en los adultos pero tomar la decisión con coherencia y teniendo en cuenta su momento no el vuestro.

2. EL CUANDO

Un niño típico dejará el pañal entre los 18 meses y los 4 años.  En niños con TEA, TEL y problemas de comprensión y comunicación las dificultades son añadidas… De hecho la mayoría de los niños con TEA aprenden a orinar y tener evacuaciones en el baño más tarde que otros niños.

Cada niño con TEA es único por supuesto, pero estos niños suelen tener además algunos problemas comunes que pueden dificultar el aprender a usar el baño solos. Y es muy importante conocer estos problemas para ayudarte a pensar en varias maneras de satisfacer las necesidades de tu hijo.

Considera los siguientes temas:

  • El Físico: Puede haber una razón física o médica de los problemas para usar el baño. Habla de estos temas con el pediatra de tu hijo. Es muy importante trastornos motrices asociados que pueden estar implicados dificultando el proceso.
  • El Lenguaje: Los niños con TEA tienen problemas para comprender y usar el lenguaje. No esperes que un niño autista pida usar el baño.
  • El Vestirse: Algunos niños con TEA tienen dificultad para bajar o volver a subirse los pantalones.
  • Los miedos: Algunos niños con TEA tienen miedo de sentarse en la taza del baño o del sonido que produce el bajarle al depósito o al tanque del baño. El acostumbrar al niño al baño usando un programa visual, e incorporándolo a la rutina, puede disminuir este miedo.
  • Indicaciones del cuerpo: Algunos niños con TEA pueden no estar conscientes de que tienen que usar el baño, o de haberse mojado o ensuciado la ropa. Asociados problemas sensoriales.
  • Necesidad de constancia (o sea, rutina): Muchos niños con TEA ya tienen su propia forma de orinar y hacer del baño o evacuar. Puede resultarles difícil aprender otra forma nueva.
  • Uso de diferentes inodoros: Algunos niños con TEA aprenden a seguir una rutina de baño en casa o en la escuela, pero tienen dificultad para usar el baño en otros lugares, como, por ejemplo, en los baños públicos.

En resumidas cuentas, terminando de afinar conceptos y procedimientos, es muy importante saber la base con la que contamos para poder establecer el “Entrenamiento por Visita” o el “Entrenamiento Programado” que permite a los niños aprender a usar el baño solos sin imponerles otras exigencias

3. CONTROL DE ESFÍNTERES

Hay que aclarar algunos conceptos antes de empezar en el tema. Como que son los esfínteres. Pues son esos músculos de forma circular o de anillo que permiten el paso de una sustancia de un órgano al otro por medio de un tubo.

Así que cuando hablamos de control de esfínteres infantil, son esas capacidad fisiológica, muscular de controlar y contener los esfínteres anales (del culete) encargados de la defecación, de hacer caca y el esfínter uretral que es el encargado de controlar y contener el pipí o la orina.

4. MUSCULATURA

Este hecho nos lleva a un punto muy importante y que casi todos pasan por alto. Hay que entender y tener muy claro cual es el funcionamiento de la musculatura de la vejiga, si aunque parezca mentira es muy importante entender que la musculatura funciona al revés que la otra musculatura del cuerpo, esa que utilizamos presión para agarrar y relax para dejar ir. La musculatura detrusora implicada tiene que contraer para retener el pipí y ahí está mi primer apunte, el tono muscular es un prerrequisito indispensable, un bajo tono muscular puede jugar en nuestra contra en el desarrollo de esta musculatura y es consecuencia del control de esfínteres.

Así que es muy importante tener en cuenta el tono muscular de nuestros niños, incluso complementar con actividades deportivas, abdominales, glúteos y suelo pélvico que puedan potenciar el desarrollo fisiológico de esos músculos implicados en este proceso.

5. RELAX

Por otro lado, teniendo en cuenta que para que se dé el control de esfínteres y nuestro niño haga pipí en el váter, tiene que estar relajado lo primero que necesitamos es que el ambiente, que el baño y el váter sean un espacio de relax, sin miedo, sin estrés… Qué es lo que nos trae la relajación que necesitamos para que nuestros niños hagan pipí en el baño.

7. HABITUACIÓN

Así que una vez entendido el proceso muscular implicado y lo que visualizamos tiene que hacer nuestro niño para conseguir hacer pipí y retenerlo, valorado y fortalecido el tono muscular que necesitamos para que nuestro grupo de músculos jueguen en nuestro favor en este proceso,  visualizando que el momento tiene que ser de relax y placentero, y tenemos algún indicador de que es el momento… ¡toca el momento de empezar la habituación al sentado del váter!

El proceso sigue las líneas, teniendo en cuenta el hecho de que el niño esté sentado cómodo, con una banqueta en los pies, con un adaptador que reduzca el orificio para que no tenga que agarrarse y hacer presión con sus bracitos que no nos ayudará a ese momento de relajación, al contrario la tensión de no caerme por el agujero del váter y tener que sostenerse todo el rato puede dificultar el proceso.

El primer paso en la habituación será simplemente “vamos al baño” como una instrucción receptiva, cogemos a nuestro niño de la mano y nos lo llevamos al baño, podemos abrir la tapa, podemos sentarlo incluso vestido, e intentar que empiece a estar unos segundos sentado de una manera relajada y controlada.

Este primer paso será la primera toma de contacto, donde le diremos al niño concretamente “vamos al baño”, cuando tratamos con niños no verbales y con déficits de comunicación tenemos que entender que son muy literales en el aprendizaje, así que toda nuestra comunicación verbal tiene que ser muy precisa, por eso decimos vamos al baño y no decimos vamos a hacer pipí hasta que consigamos visualizar el pipí, hasta que consigamos que haga los primeros pipis y sea capaz de hacer el link y sepa visualmente y experimentalmente qué es un pipí. Es un aspecto muy importante a tener en cuenta y que nos ayudará a ser muchísimo más efectivos en el aprendizaje.

8. RUTINA

Sabéis que todos los apoyos visuales les ayuda a memorizar el proceso ya tenerlo en cuenta,  así que os aconsejo que tengáis la secuencia de fotografías que le ayuden a tener claro el proceso, ¿cuál va a ser ese proceso?

  1. Vamos al baño.
  2. Bajarme los pantalones.
  3. Bajarme la ropa interior.
  4. Sentarme en el váter.
  5. Una vez haya hecho pipí coger papel o toallita  y limpiarse.
  6. Subir la ropa interior.
  7. Subir la ropa.
  8. Tirar de la cadena.
  9. Lavar las manos.
  • Acordarse de tener un panel diferente en el espejo o lavabo con cada paso para lavar las manos
    • 1º.- abrir grifo, 
    • 2º.- echar jabón, 
    • 3º.- enjabonar las manos, 
    • 4º.- poner las manos bajo el agua, 
    • 5º.- cerrar grifo, 
    • 6º.- secar las manos con la toalla.

¡Proceso paso a paso! IMPORTANTE: Le vamos a enseñar un proceso extenso, pero es muy importante que nuestros niños aprendan el proceso paso a paso hasta que sean capaces de desarrollarlo completo. Es decir, si nuestro niño poco a poco va integrando todos los hábitos que hemos repetido y que os acabo de explicar pero no logramos que haga pipí pararemos el proceso de aprendizaje en ese punto, porque nuestros niños con autismo y con dificultades de comunicación tienden a ser muy literales y cierran el círculo y el proceso, y pueden aprender que el proceso del baño es todo el proceso que os he comentado menos hacer pipí qué es lo que realmente nos interesa, así que es muy importante parar en la habilidad donde estamos trabajando, esto que quiere decir que iremos poco a poco en cada paso pero si no hay pipí no tiraremos de la cadena, si no hay pipí no nos lavamos las manos y no seguiremos la cadena de acontecimientos que van después.

Esto significa que en este primer paso puede haber rigideces de nuestros niños que piensen que van al baño hacer una ducha, que van al baño a lavarse las manos y tienen que aprender una nueva rutina, una nueva actividad y para que eso sea exitoso tenemos que hacerlo paso a paso primero exponiéndoles a esta habituación del váter, de sentarse, de estos nuevos elementos que van a tener que conocer y familiarizarse.

9. CAMBIO DE PAÑAL EN EL BAÑO

Una vez hemos realizado esta habituación vamos a incorporar, cada uno a su ritmo, midiendo cada una de las fases para su niño en concreto, incorporaremos el cambio de pañal dentro de la zona del baño, una vez que hemos preparado y superado este proceso de habituación en el que el niño ya conoce la directriz vamos al váter, ya levanta la tapa, ya está tranquilo, incluso se sienta aunque sea con ropa y es capaz de esperar unos tres segundos sin estrés vamos a comenzar añadir una tarea más, que nos acercará a ese futuro pipí en el váter.

Una vez hemos subido al niño en la banqueta vamos a proceder a quitarle el pañal y a sentarlo en la taza esta vez sin ropa, es muy importante que en esta fase comencemos a dar principio y fin a esos tiempos de espera sentados, comenzaremos a contar con números, con canciones… un tiempo finito, nosotros no hemos venido al baño a dejarlo ahí para siempre o hasta que proteste. Así que empezaremos a darle tiempos que él pueda asimilar según sus habilidades para ir alargándolos poco a poco, ya sea añadiendo más números al conteo o ir un poco más lentos contando. De esta manera conseguiremos que nuestro niño poco a poco vaya adquiriendo, con tranquilidad, ese hábito de ir al baño. Si el niño no hace pipí levantaremos al niño, pondremos el pañal y nos iremos del baño.

Tampoco es aconsejable enseñar al niño a tirar el pañal sucio a la basura, o tirar la caca del pañal al váter.. por el mismo motivo por el que ese aprendizaje más rígido nos ayuda y nos distancia de la retirada del pañal, a veces los niños tienden a agarrarse mucho al pañal cómo confort y tienden a ser rígidos a la hora de dejar ciertos hábitos, con lo cual intentar no enseñarles a tirar el pañal a la basura ni pasos intermedios que nos pueden generar conducta.

10. HORARIOS

Todo nuestro planning tiene un sentido y empezaremos a hacerlo de una forma rutinaria, cuando nos levantamos generalmente vamos a hacer pipí, antes de irnos a la calle generalmente vamos a hacer pipí, cuando volvemos de la calle o antes de ir a dormir… Incorporaremos rutinas lógicas que nos ayudarán a, puntualmente, establecer una lógica en ese hábito, cada tres horas pero no cada 15 minutos.

También es importante tener en cuenta el comportamiento fisiológico y orgánico de nuestros niños, tanto en el pipí como en la caca, el registro de los momentos donde el hace caca regularmente, los momentos cuando bebe más agua y tiene más pipí esto nos ayudará a poner horarios más adecuados y a ser exitosos mucho antes que si no tenemos estos datos que nos dicen que estilo orgánico de pipí y de caca tiene nuestro niño, así que perder o ganar tiempo en registrar durante una semanas ese comportamiento.

11. AYUDAS

Una vez que tengamos más delimitado el proceso vamos a intentar ayudaros a esos niños que no logran hacer pipí en el váter. Vamos a detallar las ayudas que hemos de hacer en paralelo para reforzar compresión de la dinámica y de todo lo que implica: el espacio, los objetos, los momentos, las acciones…

Y por otro lado daré algunas ayudas efectivas para buscar ese momento en concreto, como poder provocar sobre todo el momento de hacer pipi para poder tener ese momento experimental y poder ser gráficos en el aprendizaje con algo real.

Previo y en paralelo a este trabajo para fortalecer la conciencia de lo que está sucediendo podemos proporcionar en estas situaciones pañales que no absorban tanto (los de tela son ideales) donde el pequeño pueda sentir la humedad, y además de ser más consciente a nivel sensorial incluso decida que es necesario cambiarse puesto que está incómodo. También ayuda en este proceso hay que ponerle ropa fácil de poner y quitar (pantalones con elástico arriba, evitar en la medida de lo posible vaqueros, pantalones con botón, bodys y petos difíciles de quitar para el niño. En este proceso, se recomienda que los pequeños usen ropa cómoda y fácil de poner y quitar. Los pañales-braguita resultan muy convenientes cuando se empieza a dejar el pañal. Además, como en todo proceso de aprendizaje es importante ser constante en las rutinas y saber esperar para fomentar su autonomía

Si queremos prepararle podemos usar desde el juego dirigido hasta cuentos para mostrarle la funcionalidad del inodoro y qué esperamos que haga en él. Todo ello ha de hacerse con tiempo, nada de las dos semanas previas y a correr, se trata de ir a su ritmo, no de imponer un ritmo antinatural.

12. AYUDAS EN EL MOMENTO…

Vaso de agua.

Conoceréis bien el hecho de que cuando metemos a nuestros niños en la ducha para bañarlos generalmente tienden a hacer pipí, y lo hacen por dos razones principales una el cambio de temperatura, el contacto con el agua… Así que podemos utilizar un vasito de agua tibia o calientita y echársela por el ombligo para poder facilitar y provocar esa salida de Pipí.

Ejercicios de relajación.

Otra de las ayudas que podemos proponeros es hacer el ejercicios de relajación encima del váter, con una pluma, unas sutiles cosquillitas, cantar una canción… Aquí me gustaría dejar claro varias cosas. Muchos preguntáis qué pasa si podemos utilizar tablets en estos momentos, lo más importante es no perder la línea y el objetivo de este momento, que es la relajación así que si el niño a través de la tablet consigue relajarse y estar más tranquilo y aguantar mejor el momento no hay ningún problema en introducirla en este momento, incluso puede ayudarle a esperar y a quitarle tensión al momento, como cuando muchas personas tienden a leer o a ver el móvil mientras están en el baño.

Hasta aquí acabamos el primer artículo relacionado con el gran paso de de dejar los pañales y empezar a coger la rutina de ir al baño de nuestro niños no verbales.

En unos días, tendréis la segunda parte.

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