Alimentación y Lenguaje

Alimentación y Lenguaje

publicado en: Método VICON | 0

Existen muchísimos niños no verbales con grandes dificultades con la comida… por las texturas, los colores, las formas, los olores… Pero, ¿Por qué es tan importante en el desarrollo del lenguaje? 

Porque en el proceso de la comida entran en juego muchos sentidos y estos momentos plurisensoriales son complejos para nuestros pequeños con dificultades de comunicación y lenguaje

En este camino hacia el lenguaje me he dado cuenta de que muchísimos niños a edades muy avanzadas siguen tomando alimentos triturados, e incluso tienen intereses alimenticios muy restringidos y con conductas realmente particulares con este momento de la comida y todo ello unido a las grandes luchas a largo plazo que tienen sus padres con logros pequeños con grandes situaciones de estrés diarias que, muchas veces, los desespera con razón con esta situación insostenible. 

Estoy convencida que muchos profesionales, que han trabajado con este tipo de dificultades, de trastornos con la comida, de conductas ya saben del tema pero en el método tenemos muchas familias que llevan pidiendo consejos y recursos sobre ello. 

Así pues, a lo largo de varias entradas de este blog, os daremos herramientas para tomar un camino que sea factible y produzca un cambio no sólo en vuestro hijo sino a nivel familiar. 

Pero antes de nada, vamos a tratar el por qué de esta elección.

¿Por qué Lenguaje y Alimentación? 

Por supuesto que, es muy necesario desarrollar una buena alimentación no sólo en aspectos nutricionales sino para el futuro desarrollo del lenguaje.

Hacer el cambio de proceso al sólido acompaña al desarrollo y la estimulación de toda la musculatura fonoarticulatoria que nos va a acompañar, en este proceso tan deseado del desarrollo del “habla”. 

Es necesario que nuestro niño tenga un buen tono, que su musculatura esté en forma y preparada para que todo el conjunto de la articulación se ponga en marcha y así se ponga en marcha para el lenguaje.

Por otro lado, tenemos aspectos más de conducta, de rigidez incluso con la comida y hacer una intervención en este aspecto tan cotidiano del día a día, también hace que se trabaje los aspectos de comunicación que intervienen en estos momentos. 

Los alimentos son los primeros objetos que tocan los niños, super importantes en la fase oral y de esta manera, es muy importante que los acepten, que los integren y los vean como amigos no como enemigos porque también, a través de ellos, conoceremos el mundo y nos comunicaremos en ese espacio, con nuestra familia, esos primeros lenguajes de lo que me gusta, de lo que no me gusta, de los colores, las temperaturas, el grande y el pequeño… 

Como véis, hay mucho lenguaje y mucha comunicación en este área y podemos aprovechar siempre que sea un momento que los niños disfruten con nosotros. 

Los niños aquí nos ven, nos oyen y nos escuchan comunicarnos, es uno de los pocos momentos que nuestros niños permanecen quietos, y uno de los momentos en los que más podemos trabajar aspectos de lenguaje y comunicación, con el ejemplo, compartiendo ese espacio rodeados por una mesa. 

En esta entrada, veremos el cómo atacar directamente a la conducta y cómo podemos ayudar a nuestros niños, a vivir este momento de una manera sana, serena, como padres responsables de una alimentación natural y evolutiva. 

¿Cuáles son nuestras necesidades?

Antes de profundizar más en el tema, lo primero que tenemos que tener claro en el tema de la Alimentación y Lenguaje, es donde tenemos que focalizar nuestra atención en función de las necesidades de nuestro niño. 

En otras palabras, tenemos que saber cuáles son las necesidades del caso en concreto para así valorar las prioridades a nivel de estrategias y lo que podemos hacer en nuestra unidad familiar. En definitiva, cuál es el reto que tenemos que ponernos delante para determinar las acciones y las estrategias.  

No obstante, en este blog vamos a tratar 2 objetivos principales que trabajamos en intervención y qué son los más comunes que nos encontramos en nuestro campo. 

  1. El primer objetivo es la transición a la alimentación sólida, el hecho de que vaya tolerando texturas, más allá de las sopas, los purés, los líquidos…. 
  2. El segundo objetivo es ampliar el repertorio de alimentos y ajustar el tiempo en las comidas. Muchas veces encontramos niños que comen 3,4,5 alimentos, y que realmente nos cuesta muchísimo esfuerzo introducir nuevos alimentos en su dieta diaria. 

Intentaremos daros recursos para hacer este proceso familiar, divertido y efectivo. 

También por último, entraría todo lo relacionado con el hecho de enseñarles a comer bien, utilizar correctamente los cubiertos, que no manipulen los líquidos, que no se saquen y se metan la comida de la boca sin cuidado… Tampoco entraremos en este último punto porque la intervención va más orientada a aspectos de conductas sociales y educativas.

Os contaremos más aspectos en las siguientes entradas.

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