TEA Y TEL, ¿SÓLO SE DIFERENCIA POR UNA LETRA?

TEA Y TEL, ¿SÓLO SE DIFERENCIA POR UNA LETRA?

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Durante la infancia nos van surgiendo dudas con respecto a la comunicación de nuestros hijos o los niños de nuestro entorno. Existen dos trastornos del neurodesarrollo que resultan muy complicados de distinguir durante la infancia con respecto a cómo se desarrolla la comunicación; TEL y TEA.

Hay una clasificación extensa de ambos trastornos y establecerla es muy importante ya que eso permitirá que se lleve a cabo un tratamiento lo más ajustado posible a las características de esas personas. Este post se centrará en los aspectos comunicativos de estos dos trastornos. No obstante, aunque la comunicación es un factor fundamental a considerar para averiguar ante qué trastorno nos encontramos también habría que valorar otras muchas habilidades cognitivas.


Trastorno Específico del Lenguaje (TEL)

El TEL es un trastorno del lenguaje donde se produce un retraso en la adquisición del mismo en niños que no tienen discapacidad auditiva ni sufren ninguna otra causa de retraso en su desarrollo. La causa es desconocida pero la mayoría de los estudios relacionan su origen con alteraciones genéticas. Por consiguiente, es muy probable que los padres de un niño con TEL hayan tenido antecedentes de dificultades lingüísticas.

Trastorno del Espectro Autista (TEA)

El TEA es un grupo de afecciones caracterizadas por la alteración del comportamiento social, la comunicación y el lenguaje con diferentes grados de afectación y por un repertorio de intereses y actividades restringidos, estereotipados y repetitivos. La causa de este trastorno se basa en múltiples factores, entre ellos los genéticos y ambientales.

¿Por qué se confunden?

Lo que ocurre es que en ambos casos el niño no se puede relacionar con el entorno a través del lenguaje, ya sea porque se encuentre alterado, sea escaso, o por su ausencia total. Además puede presentar problemas para comprender lo que otras personas le dicen. Como consecuencia, el niño suele aislarse y evadirse, evitando así relacionarse con el medio social.

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